¿Dolores durante las relaciones sexuales? Ponle Fin

El dolor en las  relaciones sexuales
¿El mero hecho de pensar en mantener relaciones sexuales ya te hace encogerte de dolor? Algunas mujeres sienten molestias e incluso dolor físico cuando practican el sexo. Si eres una de ellas, no te preocupes: tiene solución.

El dolor asociado a las relaciones sexuales es más frecuente de lo que se piensa. Generalmente se produce con la penetración y suele estar relacionado con algún tipo de trauma o miedo, es decir, que es un problema más psicológico que físico. Los casos más frecuentes suelen ser de dispareunia o de vaginismo.

La dispareunia es un problema de carácter sexual que se manifiesta con dolor genital derivado de la relación sexual y puede aparecer mientras se está manteniendo la relación o después. Si el dolor es frecuente, es decir, que cada vez que se mantiene una relación sexual se siente, puede acabar derivando en otro problema un poco más complejo que es el vaginismo.

Las mujeres que padecen vaginismo experimentan una contracción de los músculos perineales del tercio externo de la vagina que hace que la penetración sea imposible. Dicho movimiento muscular es involuntario y también hace que no puedan introducir un dedo en su vagina, ni ponerse un tampón o dejar que les hagan una exploración vaginal.

El vaginismo suele estar provocado por los mitos existentes en la sociedad acerca de la rotura del himen o el dolor de la penetración en las primeras relaciones sexuales. La presión que sienten muchas mujeres a la hora de mantener relaciones puede provocar que acaben teniendo ese miedo al sexo que se manifiesta en el vaginismo.

¿Qué maneras hay de evitar este miedo derivado en dolo físico? Hay una serie de medidas que puedes tomar, tanto psicológicas como físicas:

Lubricación, la clave del éxito: estar bien lubricada es una medida eficaz contra el dolor, ya que la penetración será menos molesta e incluso placentera. Si no eres capaz de lubricar suficientemente de manera natural, prueba con lubricantes genitales artificiales. En el mercado existen numerosas opciones que imitan bastante bien el flujo vaginal femenino.

-Si lo que te echa para atrás en las relaciones es la penetración, podéis probar otras prácticas también placenteras como la masturbación o el sexo oral. Es posible que si realizáis unos buenos preliminares estés bastante excitada y no solo la penetración te dolerá menos, sino que incluso te producirá placer y será algo que tu propio cuerpo te pida.

Confianza con tu pareja: habla con tu amante de tus problemas e intentad solucionarlos juntos. Si él sabe que sufres con la penetración podrá ser más cuidadoso y juntos podréis encontrar una solución.

-Libérate de tus miedos: intenta olvidar todos los prejuicios e ideas preconcebidas que tienes al respecto de la penetración, la rotura del himen o las relaciones sexuales en general. Olvida la culpabilidad o la presión que sientes al respecto (algo muy habitual debido a la presencia de la religión en la sociedad y la educación) y piensa que no hay nada de malo en ello porque, de hecho, no lo hay.

-Ayuda psicológica: si eres incapaz de olvidar tus traumas y de lograr unas relaciones sexuales sanas, placenteras y sin dolor, quizá deberías buscar la ayuda de un especialista que te ayude. A veces solos no podemos enfrentarnos a nuestros propios problemas, no hay nada de malo en pedir ayuda

Fuente: http://www.nosotras.com; Carmen López

¿Has sufrido dolor antes, durante y después del sexo? cuentanos tu historia

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La diabetes causa disfunción: aprende a prevenirla

Más de 10 millones de personas padecen diabetes en México. ¿Cómo afecta su sexualidad este grave inconveniente de salud? Conoce algunas recomendaciones para mantener la salud sexual

Diversos estudios señalan que la diabetes provoca vaginismo en las mujeres y falta de deseo sexual, mientras que en los hombres puede provocar disfunción eréctil. Por ello, porque en todas sus formas el placer genital y sexual puede verse afectado es que quienes padecen la enfermedad deben tener mucho cuidado.

Si a esto se suma que quienes tienen un diagnóstico temprano o repentino pueden caer en depresión y verse afectado su estado de ánimo, el problema puede ser, sin duda, mayor.

La disfunción eréctil es una causa de los problemas circulatorios padecidos por el enfermo a causa de la diabetes que afecta el cuerpo entero. Esto hace difícil que el hombre pueda tener una satisfacción sexual completa. Ello puede provocar más estados emocionales negativos que hacen que el hombre se sienta deprimido, disminuido y poco viril. Así todo ello puede convertirse en un círculo vicioso.

El 50% de los varones diabéticos desarrolla la disfunción eréctil dentro de los 10 años del diagnóstico y esta prevalencia, de entre 50% y 70% en ellos, se incrementa con la edad, llegando a ser que el 95% de los varones diabéticos de 70 años tiene disfunción eréctil.

Según un estudio publicado en la revista Diabetes Care, la disfunción eréctil en los diabéticos está asociada con un incremento en el estrés provocado por la diabetes, o por la depresión que esta enfermedad les genera.

El primer tratamiento que los doctores recomiendan es la prevención, es evitar tener la diabetes con una dieta sana, baja en grasas, carne y azúcares, y alta en fibra, verduras y frutas, aún más si se tienen factores hereditarios.

Pero una vez obtenida hay que mantenerla en sus niveles más bajos. Para lograr una sexualidad plena, los especialistas recomiendan:

-Usar muchos lubricantes a bases de agua para evitar la deshidratación de la vagina en las mujeres, y el aumento de sensación en los hombres.

-Si es necesario, y de acuerdo con la severidad del problema, tomar medicamentos para ello.

-Buscar ayuda profesional, en la familia o en la pareja.

-Vitaminas del Complejo B (B1, B6, B12, fólico).

-Dieta sana.

-Aumento de la actividad física.

-Terapias sexuales.

Fuente: http://www.de10.com.mx Por: Elizabeth Flores