Humedece tus sábanas con los sueños eróticos

A lo largo de tu vida, en más de una ocasión has tenido algún sueño erótico ¿verdad? En muchas ocasiones ya vamos predispuestos a soñar con algo sexual, pero la gran mayoría de veces, este tipo de sueños viene de forma involuntaria totalmente.

Cualquier sueño suele ser real como la vida misma, no es hasta que nos despertamos, que nos damos cuenta que estábamos soñando. Nos metemos por completo en la historia que estamos viviendo, e incluso llegamos a reir, llorar, sentir pena, alegría…

Con los sueños eróticos, ocurre exactamente lo mismo, nos metemos de lleno en el papel y logramos disfrutar al máximo de la situación, incluso hay personas que han llegado a lograr el orgasmo en sueños.

Tal vez aprovechamos los sueños para vivir esas experiencias que aún no hemos hecho en la vidad real, sería un poco para vivir nuestras fantasías sexuales en primera persona.

Imagínate por ejemplo, una mujer que tiene la fantasía de estar con varios hombres a la vez, si un dia se da el caso que sueña con esto, al ser algo que tanto desea y no ha hecho todavía, el grado de excitación que puede lograr será increible, tanto, que como decía antes puede llegar al lograr un orgasmo. En ese momento vives tanto la situación y te parece tan real, que te dejas llevar. ¿no te parece curioso?

No siempre se logra  un orgasmo, pero estoy segura que en el caso de las mujeres, más de una,  se ha levantado húmeda en alguna ocasión, y en el caso de los hombres, muchas veces se levantan con una buena erección e incluso manchados de alguna eyaculación involuntaria que hayan podido tener.

Los sueños eróticos se suelen dar más en los hombres que en las mujeres, y también se suele decir que no tiene que ser algo que se acerque a nuestra realidad, suelen mostrarnos las necesidades emocionales ocultas en nuestro inconsciente y no tiene porque parecerse en nada a las relaciones sexuales que tenemos en nuestra vida.
Justo lo que comentaba antes, que puede tratarse de una fantasía o alguna experiencia o situación que no hayamos vivido nunca.

En el caso de las mujeres, se dan menos que en los hombres, pero también es verdad que hay muchas que no lo dicen y se lo guardan solo para ellas. Suelen ser más frecuentes antes de la menstruación y durante el embarazo.

Cuanto menos sexo tienen en la vida real, más contenido sexual tendrán sus sueños y habitualmente suelen ser con personas conocidas, aunque también hay muchas mujeres que sueñan con violaciones o relaciones agresivas con desconocidos.

Por el contrario, en el caso de los hombres suelen soñar siempre con mujeres desconocidas, que son sexys, atrevidas, llamativas y muy sexuales. Les encanta el poder de dominación sobre una mujer deslumbrante, mujeres que incluso en muchas ocasiones

Además en el caso de los hombres es más habitual experimentar una eyaculación, especialmente cuando son jóvenes.

Hay que tener muy claro que todo el mundo o la gran mayoría, ha tenido uno alguna vez y desde luego no es nada malo, todo lo contrario, así que hay que vivirlo  con total naturalidad. y disfrutar de ellos. Creo que a todos nos gustan los sueños eróticos, o al menos a todos los que nos gusta disfrutar del sexo, y de vez en cuando acordarte de alguno que hayas tenido resulta interesante.

¿Que opinas de los sueños eróticos?

¿Te acuerdas de algún sueño erótico que hayas tenido? ¿Has llegado al orgasmo en alguna ocasión?

Si el disfraz estimula la adrenalina, es un buen disfraz

Para que el sexo no se convierta en una rutina, existen una infinidad de prácticas que podemos realizar en pareja. Los sexólogos aconsejan un juego previo inofensivo y sumamente efectivo, el disfraz erótico, con el que haremos reavivar la llama apagada, viviendo aventuras que podemos compartir con nuestra pareja, tan sólo usando la imaginación.

Los disfraces corporales, los antifaces y las máscaras han sido utilizadas desde hace miles de años, para seducir a mujeres y hombres, y es que con su uso, las personas nos sentimos liberadas. El secreto del disfraz es que nos permitimos ser otros, dejando salir a personajes que encerramos en nuestro yo interno, y decimos y realizamos cosas, que no nos permitimos hacer frecuentemente, es mas, hay mujeres que solo hacen el amor con su pareja si están maquilladas y se consideran bien pintadas

Con los disfraces, podemos liberar los prejuicios y disfrutar de una libertad que generalmente nos negamos, debido al tipo de educación o la nula información que sobre sexología hemos recibido. Así que dejar volar nuestra imaginación es echar a volar el estrés, los problemas y descubrir en cada encuentro a una persona distinta, con la cual podremos disfrutar roles, a los cuales en la vida diaria no tenemos al alcance

En fin, si quieres ponerle sal y pimienta a tu relación y una pizca de golosina a tu cama, te paso algunos temas de disfraz, para jugar con tu pareja, dependiendo de tu estado de ánimo y lo atrevida o atrevido que seas.

El disfraz de colegiala, por cándido y tierno, es la indumentaria favorita de todos los hombres maduros y mujeres otoñales. Este es elegido por la fantasía de la regresión del tiempo, el suspiro de los años pasados, y por la inocencia del estudiante que se somete a alguien supuestamente con experiencia.

Por su autoridad, disciplina y su don de mando, entre las mujeres los disfraces mas gustados, según las tiendas de disfraces eróticos, son los de guarda- espaldas, policías y profesores, porque en ellos se ve reflejada, en nuestra pareja, la dominación absoluta, el juego del macho dominante, que el feminismo y la feminidad nos impiden disfrutar

Hay quien prefiere disfraces de cocineros, enfermeras, doctores o bomberos, ya que estos personajes tienen un carisma muy especial como protectores y benefactores de la humanidad. Una línea muy peculiar es la de disfraces de personas de servicio, como la mucama, el mesero, el cura, la monja, porque reflejan la inexperiencia y el servicio a los demás.

Sea cual fuere el disfraz que elijamos, lo importante es estimular la adrenalina sexual, y con ello lograr entender que los disfraces eróticos no sólo son para vivir momentos de placer, sino que también son complementos sexuales que nos ayudan a compenetrarnos con nuestra pareja, disfrutando nuestra unidad amorosa al máximo