La masturbación

Una práctica sexual desprestigiada y denostada en el pasado, y que aún en nuestros días sigue envuelta en el secretismo.

Difícilmente, o al menos eso espero, haya en la actualidad quien crea que la masturbación va a provocarnos toda una serie de desgracias físicas y psíquicas, tal y como se creía y se difundía en otras épocas, como por ejemplo: perder el cabello, que la médula espinal se secara, qué el clítoris se hiciera tan prominente que no podremos tener ninguna relación sexual coital, aparición de pelos en las palmas de las manos o que se nos van a caer las uñas, … por poner alguno de los ejemplos más conocidos.

Pero, por lo general, hablar de ella sigue siendo algo complicado. La manera de conocer nuestro propio cuerpo y su capacidad de darnos placer pasa por su exploración. Por ello, no debemos olvidar que nuestra capacidad de proporcionarnos placer y erótica empieza ya en nuestra más tierna infancia, se perfecciona en la etapa adolescente y, por desgracia, se tiende a cuestionar, e incluso abandonar, en etapas más maduras por algunos errores de concepción.

En la actualidad, se sigue considerando, erróneamente, que la masturbación es una práctica sexual de iniciación -o sea, sólo para adolescentes- y que además sólo se practica o se debe practicar si no tenemos pareja.

La masturbación es una práctica sexual necesaria y útil. Nos ayuda a conocer nuestro cuerpo, a saber qué tipo de estímulos nos resultan más excitantes, qué tipo de caricias lo activan y cuáles no, nos sirve para vivir la experiencia del orgasmo, y para muchas, muchas otras cosas más. Entre ellas, para vivir nuestra propia sexualidad, sin tener que implicar a otra persona en ella, no por que no la tengamos, sino para ejercer nuestra propia libertad sexual.

Fuente: http://www.parasaber.com

¿Crees que la masturbación ayuda a conocer tu cuerpo? ¿ cada cuando recurres a ella?

El arte de la nalgada según Mistress Susan

La experimentada dominatriz habló sobre esta práctica milenaria. Dice que la cosa no es llegar y ponerse a dar palmadas en las nalgas de los varones suplicantes de castigo. “Algunos tienen que quedar con el potito bien rojito para que se vayan felices”.

Mistress Susan es una elegante dominatriz que lleva 15 años en el negocio de la humillación y el sometimiento voluntario.

A lo largo de ese tiempo ha visto cientos de varones que solicitan ser amarrados y esposados. Otros le piden que, por favor, camine con sus zapatos taco de aguja sobre sus espaldas. Sin embargo, hay románticos que no cambian clásicos como la palma de la mano sobre las nalgas.

Según la experta, el “spanking” es uno de los juegos favoritos de dominación. Es tradicional el uso de las manos, palmetas, varillas y látigos que pueden ser de cuero o de materiales más gentiles. Pero ojo que la cosa no es llegar y dar nalgadas a tontas y a locas.

¿PALMADA O NALGADA?

-Es que yo soy malo: “Hay que saber hacer una introducción y generar un juego. Siempre se empieza por bajarles los pantalones y hacerles una introducción. Decirles ‘te has portado muy mal esta semana. Se te olvidó que tienes que hacer caso y ser sumiso’”.

-Una horita: “Hay clientes que buscan diferentes prácticas o tienen distintos fetiches, pero hay quienes llegan buscando exclusivamente nalgadas. Una sesión puede durar una hora o toda la tarde, si va intercalada con distintos juegos”.

-Sobre mis rodillas: “En cuanto a posiciones, algunos quieren usar el potro, otros ponerse en cuatro patas, pero lo más común en el caso de las nalgadas es que se pongan sobre mis rodillas y ahí reciban los golpecitos”.

-Cachetes colorados (y no de vergüenza): “Pero he visto videos y películas donde quedan magullados y sangrando. Yo nunca lo he hecho porque muchos son casados y no pueden llegar con marcas a la casa. Sin embargo, hay otros que hay pegarles más fuerte y tienen que quedar con el potito bien rojito para que se vayan felices a la casa”.

-San se acabó: La verdad es que no habiendo ningún tipo de sexo ellos acaban. Los pongo sobre mis rodillas y les pego, ellos se tocan y acaban. Incluso hay algunos que lo hacen sin ninguna estimulación. Pero eso es menos común”.

Fuente: http://www.lanacion.cl

Ya ti, ¿ te gusta que te den tus nalgadas? ¿Contratarías una Dominatrix?, ¿Cuál es tu fetiche?

¡Caliéntate con sexo en esta época de frío!

Con el invierno se reduce el bombeo de sangre hacia las zonas erógenas. Por ello es preciso recurrir a tácticas precisas para conservar el calor y el sex appeal del cuerpo

En tiempo de frío uno pensaría que el calor humano aumenta… pero lo que indican las estadísticas es que no. Parece que con el frío disminuye la actividad sexual. ¿Sorprendidos? Resulta que el tema es de origen biológico: el frío hace que los vasos sanguíneos se contraigan y que el corazón bombee sangre a los órganos vitales, los más importantes… y no aquellos órganos en los que ustedes están pensando.

Como con el frío todo se inhibe, los caballeros tendrán más idea de esto, lo hacen también las zonas genitales y así se vuelve menos propicio iniciar el contacto sexual o pensar, siquiera, en hacer algo sexy para la pareja. Con tantas ropas antisexys encima, lo único que uno desea es no quitárselas.

Ahora que el invierno intenso se acerca y amenaza con ser uno de los más fríos desde hace muchos años, aquí van unos consejos para encender las sábanas. ¡No repriman su fuego interior, sólo hay que direccionarlo de la manera correcta!

Encender el calentador antes de llegar: si tienen calefacción pueden encenderla cuando hagan una salida rápida y planeen regresar por la noche. Así, cuando lleguen, la casa les esperará caliente y lista para que ustedes se quiten sus ropas de inmediato para hacer el amor. ¡Sentir la mano o el pie congelado de la pareja no ayudará en nada a encender la pasión!

Lubricante caliente: hoy en día existen en las sex shops muchos productos hechos para proporcionar más calor que el que el cuerpo produce. Entre ellos están los lubricantes que se calientan con el aliento. Además de usarlos sobre el preservativo para tener más sensaciones, pueden aplicarse directamente sobre los genitales para sentir más calor.

Tomar una ducha caliente juntos: es sexy, es caliente, es erótico y además puede ayudarles a ahorrar agua. Enciendan el calentador y dediquen el tiempo restante a limpiar sus cuerpos y a hacerse el amor en un ambiente por demás caliente…

Usar velas: claro, no calentarán del todo la habitación; pero el sólo hecho de encenderlas les hará sentirse rendidos ante un ambiente cálido y agradable, nada frío como el exterior. Será un buen preámbulo para crear un ambiente relajante que invite a deshacer las sábanas…

Hacerlo bajo el cobertor: a veces la oscuridad y la temperatura agradable bajo el cobertor puede ser altamente sexy, sobre todo si se proponen la idea de no salir de éste… Es sexy, juguetón, inocente y, por tanto, pícaro.

Soplar y soplar: durante el invierno, para calentar pequeñas partes de piel delgada, como las orejas o el cuello, lo mejor es soplar ligeramente. Además de ser algo sexy, puede incitar al cachondeo. Jueguen con ello en sitios públicos, por ejemplo, y resistan hasta llegar a casa para completar el cuadro.

Sexy incluso con frío: cuando la ocasión lo amerite y necesites cubrirte con todo cuanto sea posible ¡no pierdas el estilo! ¡Si tu pareja te ve con miles de cosas sobre ti, lo menos que se le antojará será quitártelas una por una! Lo mejor será seguirle pareciendo sexy en cualquier época y en todo momento.

¿Cuándo hay frío ustedes dejan de tener sexo?
¿Cuáles son sus estrategias para calentarse?

Fuente: http://www.de10.com.mx