La relación entre la impotencia y la erección mañanera

¿Cuántas veces te despiertas con el pene totalmente en erección? Este fenómeno es totalmente normal y médicamente se conoce como erección nocturna. Las erecciones por la mañana nada más despertarte son una respuesta al movimiento rápido del ojo o a la fase REM del sueño, el momento en el que se precisamente, se nos aparecen las imágenes que conocemos como “sueños”.

 

Al dormir, los hombres experimentamos una serie de erecciones durante la noche que ocurren de manera espontánea, por lo que la erección de la mañana sería la que tiene lugar al final de la serie del sueño.

El no tener erecciones espontáneas puede ser un problema.
No te deberías preocupar por las erecciones nada más despertarte. De hecho, si en la juventud no se experimentan estas erecciones espontáneas. Se puede sufrir disfunción eréctil al ser adulto o sexualmente impotente.

Las erecciones de la mañanason por tanto, una señal de que un hombre está sexualmente sano. Si por algún motivo sí se tienen erecciones al despertarse pero durante el acto sexual con tu pareja no, la causa de tu impotencia debe ser psicológica.

La vejiga llena y las erecciones.
En ocasiones se ha dicho que las erecciones matutinas se deben a una vejiga llena. No hay pruebas ni estudios suficientes que apunten a que esto sea cierto sin embargo, mucha gente cree que es cierto debido a la conexión fisiológica que existe entre una erección y orinar. Pero, insistimos, aún no ha sido probado en absoluto, aunque la sensación que tengamos es que la causa de esa erección pueda ser esa.

Por lo tanto, debéis estar tranquilos quienes penséis que esto puede acarrear algún problema o inconveniente, pues por el contrario, es uno de los mejores indicios para saber que estamos totalmente sanos y que podremos disfrutar de nuestra sexualidad a pleno, a no ser claro, que las erecciones no las tengamos a la hora de mantener relaciones, donde sí es recomendable consultar con un sexólogo.

Fuente: educasexo.com, por: Marcelo Ferrando Castro

Sueños húmedos, ¿los has experimentado?

Es muy común que los hombres, experimenten poluciones nocturnas, también conocidos como sueños húmedos mientras duermen.

Pero también las mujeres somos capaces de experimentar excitación sexual y orgasmos mientras dormimos.

Por lo tanto, los sueños húmedos, no son sólo propiedad de los varones, ya que la mujer mientras duerme, también es capaz de excitarse, lubricarse y llegar al orgasmo, muchas veces en forma más intensa que cuando se está despierta, esto quizá, porque en los sueños, uno se libera de inhibiciones y tabúes. Y lo curioso, es que muchas veces al despertarnos, somos capaces de recordar nuestro sueño erótico y de que hemos tenido un orgasmo.

Lo que si es verdad, es que en los varones, son mucho más frecuente que en las mujeres, ya que según lo explican los especialistas, al ser el pene más sensible y al estar má expuesto, cualquier tipo de roce, aunque sea con las sábanas, es capaz de estimularlo tanto como para provocarle una erección y finalmente una eyaculación.

Si nos referimos a cifras, estudios han revelado que el 100% de los varones, tienen sueños eróticos, mientras que en las mujeres, están presentes en un 70% de los casos.

En tanto, el 83% de los varones tiene o ha tenido poluciones nocturnas, mientras que en las mujeres, un 37%, han revelado tener orgasmos mientras duermen.

En ambos casos, se trata de un hecho involuntario y puede ser que los sueños húmedos sean consecuencia de algún sueño erótico que está teniendo la persona que lo experimenta, aunque no siempre están relacionados a éstos, ya que también suelen

Los sueños húmedos, también son experimentados por mujeresLos sueños húmedos, también son experimentados por mujeres

ocurrir cuando la persona se acuesta a dormir luego de tener una jornada cargada de un fuerte deseo sexual.

Si bien en la adolescencia son más frecuentes que ocurran, también personas mayores los experimentan, y contrariamente a lo que se pensaba, no sólo lo viven aquellos que han tenido una abstinencia sexual prolongada, sino también aquellos que llevan una vida sexual activa.

Sea cual fuere el motivo por el cual se producen, los sueños húmedos, son algo absolutamente normal y natural, por lo que no tienes de que preocuparte, ¡sólo disfrútalos!

¿Recuerdas tu último sueño húmedo?, ¿lo disfrutaste?

Por qué no es lo mismo eyaculación que vivir un orgasmo

La sexualidad masculina es un punto muy delicado de tocar, debido a que se considera el punto débil de los caballeros. En entrevista con el doctor Francisco Delfín, Sexólogo Educador y Terapeuta Sexual, explica las diferencias entre la eyaculación y el orgasmo en los varones.

Normalmente, cuando hablamos del placer sexual en los hombres, se nos viene a la mente la palabra eyaculación, la cual creemos que es sinónimo de orgasmo.

Las personas han llegan a confundir estos dos términos, cuando en realidad la eyaculación forma parte del orgasmo, pero no son lo mismo. El orgasmo se compone de varios elementos, como las contracciones que se dan en el aparato genital masculino,  la expulsión del semen, así como la satisfacción y el disfrute de la relación sexual

Hace hincapié, en que la eyaculación y el orgasmo no necesariamente se tienen que dar al mismo tiempo; es verdad que en la mayoría de veces así ocurre, pero no significa que sea una regla ya establecida, pues en muchas ocasiones se sienten con escalas de tiempo que no detectamos, milésimas o centésimas de segundo, por lo cual se puede considerar que casi siempre ocurren en tiempo simultáneo.

También existen hombres que eyaculan sin sentir “rico”, la satisfacción que da un orgasmo; pero del mismo modo, hay varones que pueden sentir un gran placer, sin necesidad de eyacular.

El Dr. Francisco menciona que los hombres, que tienen gran control mental, pueden llegar a tener varios orgasmos antes de eyacular. Dicho control puede ser natural o pueden llegar a conseguirlo, para lo que se recomienda asistir a una terapia sexual, donde un especialista te ayudará a conseguir este beneficio.

Una relación sexual no sólo se debe de basar en la penetración y eyaculación, hay otros factores que los hombres pueden explotar previo a esto, como las caricias, el afecto, el cachondeo y el erotismo, el jugar con la pareja para que ambos puedan sentir y tener mayor satisfacción.

Por lo tanto podemos concluir que el orgasmo se refiere a esas contracciones involuntarias y espasmódicas que se presentan en los músculos, las cuales incluyen sensaciones de placer.

Mientras que la eyaculación se refiere a la simple expulsión de semen, que se da en dos momentos: la emisión, cuando el líquido seminal va de las vesículas seminales y los conductos deferentes hacia la uretra; y la expulsión, por acción de las contracciones de la uretra y los músculos en la base del pene.

Fuente: de10.com.mx

 

¿Has tenido orgasmos sin eyaculación, cómo fue la experiencia?

La masturbación

Una práctica sexual desprestigiada y denostada en el pasado, y que aún en nuestros días sigue envuelta en el secretismo.

Difícilmente, o al menos eso espero, haya en la actualidad quien crea que la masturbación va a provocarnos toda una serie de desgracias físicas y psíquicas, tal y como se creía y se difundía en otras épocas, como por ejemplo: perder el cabello, que la médula espinal se secara, qué el clítoris se hiciera tan prominente que no podremos tener ninguna relación sexual coital, aparición de pelos en las palmas de las manos o que se nos van a caer las uñas, … por poner alguno de los ejemplos más conocidos.

Pero, por lo general, hablar de ella sigue siendo algo complicado. La manera de conocer nuestro propio cuerpo y su capacidad de darnos placer pasa por su exploración. Por ello, no debemos olvidar que nuestra capacidad de proporcionarnos placer y erótica empieza ya en nuestra más tierna infancia, se perfecciona en la etapa adolescente y, por desgracia, se tiende a cuestionar, e incluso abandonar, en etapas más maduras por algunos errores de concepción.

En la actualidad, se sigue considerando, erróneamente, que la masturbación es una práctica sexual de iniciación -o sea, sólo para adolescentes- y que además sólo se practica o se debe practicar si no tenemos pareja.

La masturbación es una práctica sexual necesaria y útil. Nos ayuda a conocer nuestro cuerpo, a saber qué tipo de estímulos nos resultan más excitantes, qué tipo de caricias lo activan y cuáles no, nos sirve para vivir la experiencia del orgasmo, y para muchas, muchas otras cosas más. Entre ellas, para vivir nuestra propia sexualidad, sin tener que implicar a otra persona en ella, no por que no la tengamos, sino para ejercer nuestra propia libertad sexual.

Fuente: http://www.parasaber.com

¿Crees que la masturbación ayuda a conocer tu cuerpo? ¿ cada cuando recurres a ella?

Multiorgasmo masculino: ¿mito o realidad?

Los defensores del sexo tántrico aseguran que el ‘orgasmo en seco’ es posible
Para lograr el orgasmo múltiple masculino hace falta hacer ejercicios de contracción del músculo pubo-cocígeno 

¿Existe el orgasmo múltiple masculino? O lo que es lo mismo, ¿puede ser que el hombre tenga más de un orgasmo en una misma relación sexual? Parece que sí. Para los que no se sitúen en el tema estamos hablando del fenómeno vulgarmente llamado “tres y sin sacarla”, del que algunos hablan por ahí. Pues bien, así como sucede con el multiorgasmo femenino, los sexólogos no se ponen de acuerdo. Para unos, el orgasmo múltiple masculino no es más que la conexión de episodios pre-orgásmicos. Lo que vendrían a ser picos de excitación sexual que desencadenan en un gran orgasmo final, con su correspondiente y definitiva eyaculación.

Pero existe otro grupo de expertos que asegura que los orgasmos en serie existen y no deberían confundirse para nada con los “episodios pre-orgásmicos” ya introducidos. En efecto, hay técnicas orientales basadas en el sexo tántrico que buscan el conocido “coito reservado” o “orgasmo seco”. Es decir, que el hombre tenga varios orgasmos consecutivos sin expulsión de semen. El varón tiene la sensación del orgasmo y las contracciones de los músculos típicos de él, pero no expulsa el semen. Y al reservarlo, puede lograr tener orgasmos consecutivos plenos.

Aunque no es cosa que se aprenda de un día para otro, sexólogos como el argentino Ezequiel López Peralta aseguran que cualquier barón puede aprender a hacerlo si se toma el trabajo de llevar a cabo todas las técnicas pertinentes. Una buena forma de lograrlo sería realizando series de ejercicios Kegel con el aumento progresivo del tiempo de contracción. ¿Cómo? Es bastante simple de explicar aunque precisa de mucha práctica: se trata de contraer el músculo pubo-coccígeo como si quisiéramos cortar la orina. Durante las primeras semanas se deberían realizar entre 20 y 25 contracciones diarias. Y en la cuarta semana se tendría que mantener la contracción durante dos segundos.  A medida que pasen los días, se trataría de aumentar el tiempo en 5 y 10 segundos.

Pero esto es sólo la primera parte. Una vez el músuclo pubo-coccígeno está debidamente ejercitado hace falta contraerlo durante el acto sexual, acompañándolo de respiraciones profundas cada vez que el umbral de excitación se vaya incrementando. Los sexólogos recomiendan ir poco a poco. Cuando el nivel de excitación haya aumentado tanto que la eyaculación sea inminente, lo interrumpimos súbitamente con una gran contracción acompañada de una inspiración respiratoria muy profunda. Dicen que el orgasmo puede ser cósmio, sin derramar una gota de semen.

Aún así, cabe añadir que existe bastante discrepancia en el entorno médico en relación a la seguridad de esta práctica ya que ciertos especialistas dicen que cortar el flujo brúscamente puede causar infecciones renales o estrés en los conductos seminales. Está por probar.

Lo que está claro, a pesar de todo, es que eyaculación y orgasmo son conceptos que no van necesariamente atados. Desligarlos, ya está en vuestras manos.

Por Laura Farré, en 3 de noviembre de 2010

Fuente: http://www.educasexo.com

Y tu ¿has probado estos ejercicios?, si es así,  cuéntanos tu historia y si no, pon los en práctica y esperamos tus comentarios

Pene saludable con ejercicios de pubococcígeo

La ejercitación de este músculo permite controlar la eyaculación y tener mejores erecciones, dos factores fundamentales en la salud integral de todo hombre.

Ya los taoístas descubrieron hace miles de años que la eyaculación y el orgasmo son dos cosas totalmente diferentes. En la actualidad prestigiosos investigadores de la sexualidad así lo demuestran, como es el caso de William Hartman y Marylin Fithian, que hicieron un estudio al respecto, y llegaron a la conclusión de que los hombres pueden llegar a tener varios orgasmos sin necesidad de eyacular y sin perder la erección.

Lo más importante es desmitificar la eyaculación, que no es otra cosa que un espasmo involuntario que se desencadena en la zona del sacro lumbar y que tiene como función la expulsión del líquido seminal. Éste es necesario si se desea procrear, pero si el objetivo es el placer, podemos lograr orgasmos sin eyaculación.

Para diferenciar la eyaculación del orgasmo es necesario fortalecer los músculos sexuales. El músculo pubococcígeo es el responsable de las contracciones de la pelvis y del ano durante el orgasmo.

En general un suelo pélvico y en particular un músculo pubococcígeo fuerte permiten mantener erecciones más intensas y duraderas e impedir la eyaculación simplemente con su contracción voluntaria para cerrar el canal eyaculador.

Tampoco se trata de no eyacular nunca, sino de ir reduciendo el número progresivamente.

El entrenamiento del pubococcígeo pasa, entre otros ejercicios, por la práctica habitual del siguiente ejercicio básico.

Ejecución

Comienza por contraer y relajar tu músculo pubococcígeo a ritmo regular unas 30 veces: para esto contrae tu región perineal, es decir, la que se encuentra entre los testículos y el ano, como si estuvieras miccionando y quisieras cortar el chorro de orina. Luego descansa 30 segundos. Continúa con dos series más, dejando 30 segundos entre cada una.

Después de este ligero calentamiento, deberías tener un mejor control de tu músculo pubococcígeo debido al aumento del flujo de sangre.

Aprieta el músculo

Ahora contrae y relaja el músculo pubococcígeo varias veces, comenzando con series de 30 veces, y tratando de llegar a series de 100 veces.

El objetivo sería que puedas realizar en total unas 300-500 contracciones al día.

Apretón largo y lento

Otra posibilidad es ir alternando las series de 100 contracciones con series donde aguantes cada contracción el máximo de tiempo.

Eventualmente puedes tratar de llegar a hacer 10 series de 2 minutos de contracción sostenida.

Notarás que este hábito mejora tu salud y capacidad sexual.