¿Sexo o no durante el embarazo?

Tener relaciones intimas durante el último mes de embarazo, puede ayudar a tener un parto más cómodo

El embarazo no debería ser motivo para que la vida sexual sufra un lapsus durante los nueve meses de gestación.

Un estudio realizado en conjunto con la revista norteamericana Gynecology & Obstetrics, el ginecólogo Tan Peng Chiang de la Universidad de Malasia, llegó a la conclusión de que mantener sexo durante el último mes de embarazo, permitirá a la mamá tener un parto más fácil, ya que el sexo estimula y ejercita los músculos uterinos.

De acuerdo con el sitio adn.es, contrario a lo que puede pensarse, el sexo durante la gestación “no causa rotura de las membranas ni parto prematuro” y tampoco son perjudiciales para el niño, ya que no hay mejor amortiguador que el líquido amniótico.    

Es verdad, sin embargo, durante el transcurso del embarazo se producen en la pareja múltiples y profundos cambios, que pueden afectar distintas áreas de su relación. Pueden aparecer trastornos sexuales en la mujer, al igual que en el hombre, algunas pueden ser pasajeras y otras permanecer durante los nueve meses, provocando cambios importantes en la dinámica sexual.

Respecto a ello las parejas no prevén estos cambios, y encuentran que el ajuste sexual se convierte en una de las mayores dificultades durante el ciclo de embarazo.

En algunas fases de la gestación, las mujeres pierden el apetito sexual, mientras que en otras el deseo parece repuntar mucho más que cuando no se encontraban preñadas.

Según coinciden todos los estudios realizados al respecto, durante el primer trimestre del embarazo, el 54 por ciento de mujeres experimentan un descenso de su apetito sexual, debido a los cambios físicos, y a las náuseas, mareos o fatigas que se generan.

También influye el factor psicológico, el miedo o los temores que puede producir el hecho de convertirse en madre, sobre todo si se trata de la primera vez.

Todo ello se acaba a partir del cuarto mes de gestación. Con el cuerpo habituado y cargado de hormonas, la mujer embarazada suele multiplicar su libido. Desde entonces y hasta el sexto o séptimo mes, la mujer necesita de mucho sexo, se nota como se excita con más facilidad y rapidez.

Aumenta la hinchazón de los labios mayores y menores; también la lubricación de la vagina durante el coito, por lo cual el acto sexual es mucho más placentero, y en ocasiones ello provoca multiorgasmos para las mujeres.

Del sexto mes en adelante, el 75 por ciento de las parejas continúan con su vida sexual normal, aunque en el 25 por ciento restante, la ansiedad y la incomodidad del vientre impide un desarrollo normal debido a la dificultad de las posiciones.

Si la gestación no presenta complicaciones: ruptura prematura de membranas, infecciones genitales o urinarias, hemorragias, amenaza de parto antes de término, etc; no hay prohibición para los encuentros sexuales.

Aquí algunas posiciones

Estas son algunas de las posturas eróticas más recomendables para practicar durante el embarazo:

De lado: es una posición muy cómoda si el “bombo” está muy desarrollado. La mujer se tumba de lado y el hombre detrás de ella, sujetando con el torso parte de su peso. Él la penetra desde atrás levantándola, si es necesario, una pierna con la mano para facilitar el acto. Así no hay presión sobre el abdomen de la mujer y, además, él puede acariciarle los pechos o la tripa.

Cara a cara: la mujer se coloca encima del hombre, en posición supina y así es capaz de controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Aunque parezca una postura cansada para una embarazada de más de cinco o seis meses, no lo es tanto. El hombre puede usar sus muslos y rodillas de respaldo para que la mujer esté cómoda y se concentre plenamente en los movimientos vaginales.

Boca arriba: la embarazada se tumba boca arriba y el hombre la penetra de lado, colocándose bajo las piernas de ella. Es una postura reservada a embarazadas de cuatro meses o menos, ya que a partir del quinto mes el peso del útero podría oprimir vasos sanguíneos de gran importancia.

Sentados: una silla puede ser muy útil a la hora de sujetar el peso de ambos cuerpos y aportar comodidad al acto sexual. Por supuesto, el hombre se sienta abajo y ella sobre él, con las piernas abiertas, se introduce el pene. Si el embarazo está muy avanzado, la mujer puede sentarse de espaldas.

Cuatro patas: los adictos a esta postura pueden practicarla durante los dos primeros trimestres de embarazo, teniendo cuidado en colocar unos almohadones bajo el vientre de ella, para que no se vea obligada a hacer tanto esfuerzo.

¿Has tenido sexo durante el embarazo?, ¿qué complicaciones has tendido?, ¿ha sido placentero?

 

Fuente: http://www.de10.com.mx

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