Pene saludable con ejercicios de pubococcígeo

La ejercitación de este músculo permite controlar la eyaculación y tener mejores erecciones, dos factores fundamentales en la salud integral de todo hombre.

Ya los taoístas descubrieron hace miles de años que la eyaculación y el orgasmo son dos cosas totalmente diferentes. En la actualidad prestigiosos investigadores de la sexualidad así lo demuestran, como es el caso de William Hartman y Marylin Fithian, que hicieron un estudio al respecto, y llegaron a la conclusión de que los hombres pueden llegar a tener varios orgasmos sin necesidad de eyacular y sin perder la erección.

Lo más importante es desmitificar la eyaculación, que no es otra cosa que un espasmo involuntario que se desencadena en la zona del sacro lumbar y que tiene como función la expulsión del líquido seminal. Éste es necesario si se desea procrear, pero si el objetivo es el placer, podemos lograr orgasmos sin eyaculación.

Para diferenciar la eyaculación del orgasmo es necesario fortalecer los músculos sexuales. El músculo pubococcígeo es el responsable de las contracciones de la pelvis y del ano durante el orgasmo.

En general un suelo pélvico y en particular un músculo pubococcígeo fuerte permiten mantener erecciones más intensas y duraderas e impedir la eyaculación simplemente con su contracción voluntaria para cerrar el canal eyaculador.

Tampoco se trata de no eyacular nunca, sino de ir reduciendo el número progresivamente.

El entrenamiento del pubococcígeo pasa, entre otros ejercicios, por la práctica habitual del siguiente ejercicio básico.

Ejecución

Comienza por contraer y relajar tu músculo pubococcígeo a ritmo regular unas 30 veces: para esto contrae tu región perineal, es decir, la que se encuentra entre los testículos y el ano, como si estuvieras miccionando y quisieras cortar el chorro de orina. Luego descansa 30 segundos. Continúa con dos series más, dejando 30 segundos entre cada una.

Después de este ligero calentamiento, deberías tener un mejor control de tu músculo pubococcígeo debido al aumento del flujo de sangre.

Aprieta el músculo

Ahora contrae y relaja el músculo pubococcígeo varias veces, comenzando con series de 30 veces, y tratando de llegar a series de 100 veces.

El objetivo sería que puedas realizar en total unas 300-500 contracciones al día.

Apretón largo y lento

Otra posibilidad es ir alternando las series de 100 contracciones con series donde aguantes cada contracción el máximo de tiempo.

Eventualmente puedes tratar de llegar a hacer 10 series de 2 minutos de contracción sostenida.

Notarás que este hábito mejora tu salud y capacidad sexual.

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